domingo, 26 de febrero de 2012

La Intuición

    Y aquí estoy, viviendo y creyendo el compromiso de darles formación a mis hijos, Fabián (7) y Patricio (2), y haciendo un repaso del camino me doy cuenta de cómo llegué aquí. Como muchas mamás, desde que supe que otro corazón latía dentro de mí, muchas cosas cambiaron en mi mente, enfrenté muchos miedos, incertidumbres sentimientos por primera vez, al mismo tiempo que inmensas alegrías, que sólo quien a tenido un hijo puede entender, suena trillado pero es real, comencé a leer todo lo que pude y a lo largo de estos 7 años mi mentalidad y conciencia han sido transformados, creo entender abrumadora y claramente cuán importante es el impacto que tengo en mis hijos, cómo ellos no hacen en sus primeros años más que imitar, reflejarse en mí y su padre, son hermosos y maravillosos destellos de un milagro inmenso LA VIDA, y son vida en nuestras manos. Llegaron acá limpios con un disquito duro completamente virgen, limpio listo para llenarse y saturarse de lo que podemos ofrecer, lo bueno y lo malo,creo que desde hace mucho tiempo cuando por primera vez depósité a mi primer hijo en manos de alguien que no es su familia, llámese escuela o jardín de niños( lo que sea) dentro de mí algo me decía, que no estaba tan bien, no me sentía tranquila, mi instinto me decía que el lugar de un bebé es junto a mamá; y aunque postergué lo más que pude su entrada al kinder, finalmente: lo hice, con ese gusanito inquietándome y diciéndome que había algo mejor que llevarlo tan pequeño con alguien que no lo conocía a convivir con tantos niños que todavía no saben lo que es "socializar" y teniendo aparte que realizar tareas en casa, de tareas inútiles, repetitivas, y aburridas para un pequeñito de 5; que lo que realmente quiere es jugar y en realidad a esa edad  eso es lo más importante. 
Afortunadamente no duró mucho porque a los tres meses nació su hermanito y claro que no lo llevé por mucho tiempo a la escuelita, después se enfermó  luego nos mudamos a Cuernavaca por el trabajo de mi esposo y tampoco fue.


En mi mente seguía el gusanito, y en realidad estaba convencida de que era temprano para sacarlo de casa y forzarlo a ir a la escuela, lo único que quería era poder tener su certificado para asegurar su entrada a la primaria. Durante todo ese tiempo y desde antes de llevarlo al kinder por primera vez comencé a enseñarle las letras,  jugabamos mucho tiempo todos los días, pintabamos y cantabamos, y la pasamos muy divertido, y lo más importante: construyendo memorias. 
Agradezco profundamente haber conocido desde hace casi 2 años el Homeschooling,y haber iniciado "formalmente"( tan formalmente como se puede hacer la educación en casa) el pasado mes de Agosto. Es maravilloso adentrarme en este mundo, la crianza natural y confirmar que ese gusanito que me molestaba  y alentaba al mismo tiempo se llama INTUICIÓN, y que me guió hasta aquí. La intuición es algo  que hay que saber afinar, detectar las señales y ...hacerle caso!!  Lo más importante para mi es fundamentar una relación de corazón a corazón con mis hijos, conectarnos para que cuando sean adultos sean adultos sanos emocionalmente, fuertes, generosos y creativos. Agradezco a Dios y la vida la oportunidad de ésta aventura junto a mi familia y redescubrir el mundo junto amis hijos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Tu opinión es súper importante, por favor no dudes en hacerlo